lunes, 19 de abril de 2010

JOHANN WOlLFGANG DÖBEREINER


Químico alemán (1780-1849) , fue profesor de la Universidad de Jena.Encontró que, para algunas familias, las masas atómicas de cualquier elemento eran aproximadamente iguales a la media aritmética de las masas de sus vecinos inmediatos.En 1817 Döbereiner realizo el primer intento de establecer una ordenación en los elementos químicos, haciendo notar en sus trabajos las similitudes entre los elementos cloro, bromo y yodo por un lado y la variación regular de sus propiedades por otro. Una de las propiedades que parecía variar regularmente entre estos era el peso atómico.

Pronto estas similitudes fueron también observadas en otros casos, como entre el calcio, estroncio y bario. Una de las propiedades que variaba con regularidad era de nuevo el peso atómico. Ahora bien, como el concepto de peso atómico aún no tenía un significado preciso y Döbereiner no había conseguido tampoco aclararlo y como la había un gran número de elementos por descubrir, que impedían establecer nuevas conexiones, sus trabajos fueron desestimados.

Tríadas de Dobereiner
La primera clasificación basada en las propiedades atómicas fue propuesta por Dobereiner, quien en 1817 informó que existía cierta relación entre los pesos atómicos de los elementos químicamente análogos cuando se agrupan en tríadas, es decir, en grupos de tres, y presentan dos situaciones. Sus pesos atómicos son casi idénticos o el peso del elemento central tiene un valor muy cercano al promedio de los otros dos.

Algunos ejemplos de tríadas propuestas, fueron :

Fe, Co, Ni Ca, Sr, Ba
Cl, Br, I Li, Na, K

J. JAKOB BERZELIUS


Jons Jakob Berzelius, científico sueco, nació en 1779 en el pueblecito de Wáfversunda y murió en 1848 en Estocolmo. Su papel fue fundamental en la elaboración de la química moderna; le corresponde el mérito de haber ampliado y enriquecido la química en todas sus ramas más importantes. Presentó una primera tabla de equivalentes, introdujo los conceptos de isomería, polimería y alotropía, estudió la catálisis, enunció las leyes de la electroquímica y aisló numerosos cuerpos simples.


Se fijó como tarea fundamental la investigación de las proporciones químicas y de las leyes que las regulan. Como punto de partida de sus ensayos tomó las combinaciones del oxígeno, elemento que constituye el centro a cuyo alrededor se estructura la química a partir de Lavoisier. Determinó con gran precisión el peso atómico de numerosos elementos. A su pequeño laboratorio de Estocolmo, parecido a una cocina, acudieron numerosos jóvenes científicos de todas partes; entre ellos se encontraba Friedrich Wohler (1800-1882), el cual consiguió realizar en 1828 la histórica síntesis de la urea, con lo cual desapareció la frontera entre química orgánica e inorgánica. Berzelius desarrolló su teoría electroquímica después de comprobar que existe un parentesco muy próximo entre los fenómenos químicos y la electricidad. Para Berzelius la propiedad fundamental de las partículas más diminutas es su polaridad eléctrica.

Aplicó también las leyes fundamentales de la teoría atómica a las substancias orgánicas. Otra de sus valiosas aportaciones es la creación de la formulación química.


Como símbolo de una sustancia simple o elemento se emplea la inicial de su nombre griego o latino, seguido en algunas ocasiones de una segunda letra en minúscula. Así, el símbolo H sig-nifica hidrógeno (hidrogenium), S (sulfur) azufre, O (oxygenium) oxígeno, N (nitrogenium) nitrógeno, C (carboneum) carbono. Fe (ferrum) hierro, etc. Estos símbolos no sólo expresan la naturaleza del elemento, sino también su peso atómico, es decir, que son también símbolos numéricos.

H significa una unidad de peso de hidrógeno, S 32 unidades de peso de azufre, N 14 unidades de peso de nitrógeno, C 12 de carbono. Fe 56 de hierro, etc. Los químicos calculan con estos símbolos numéricos. El símbolo de un com-puesto químico, la fórmula, está formado por los símbolos de los elementos que lo componen. De acuerdo con la ley de las proporciones múltiples, estos símbolos llevan, generalmente debajo y a la derecha, los multiplicadores correspondientes. Por ejemplo: la fórmula del agua es H2O, indica que en 18 gr. de agua 2 gr. de hidrógeno están combinados con 16 de oxígeno.

El amoníaco tiene como fórmula NHg, lo cual indica que en 17 gr. de amoníaco 14 gr. de nitrógeno están combinados con 3 gr. de hidrógeno. CO2 es la fórmula del dióxido de carbono (anhídrido carbónico) y expresa que en 44 gr. de anhídrido carbónico están combinados 12 gr. de carbono con 32 gr. de oxígeno, y FeS expresa que en 88 gr. de sul-furo ferroso están combinados 56 gr. de hierro con 32 gr. de azufre, etc. Debido a la ley de conservación del peso en los procesos químicos, éstos se expresan mediante ecuaciones de masas, por ejemplo:
2H + O = H20, C + 20 = CO2, N + 3H = NH3 etc..


Berzelius fue también el primer químico que concibió desde un punto de vista atomístico las combinaciones orgánicas y que manifestó su convencimiento de que la ley de las proporciones múltiples es válida también en la química orgánica. Aceptó ya la existencia de complejos de átomos en los compuestos orgánicos, los llamados "radicales", que pueden intercambiarse con otros (radicales equivalentes), igual que si se tratase de átomos indi-viduales.







STANISLAO CANNIZZARO


Debe aclararse que puede haber también moléculas de elementos, en realidad, algunos elementos en su estado natural no se presentan como átomos aislados, sino como moléculas, en este caso: agregados de átomos idénticos. Tal es el caso del Hidrógeno que en estado natural es una molécula diatómica. Otros ejemplos de elementos con moléculas diatómicas en estado natural son el Oxígeno y el Nitrógeno.

Cannizzaro encontró que el peso molecular (M) de un compuesto gaseoso es aproximadamente el doble de su densidad relativa respecto al Hidrógeno, y que el peso atómico de un elemento es el peso más pequeño del mismo contenido en un peso molecular de cualquiera de sus compuestos.

Expliquémonos:

La densidad de una sustancia indica que cantidad de ella ocupa un volumen dado. Debido a que el volumen cambia al variar la temperatura o la presión, siempre que se hable de densidad deben especificarse las condiciones de temperatura y presión a las que fue medida. Comúnmente se utilizan como referencias la presión atmosférica y una temperatura ambiente (20 o 25 °C).


Matemáticamente la densidad (r) es el cociente entre la masa de una sustancia y el volumen que ocupa y suelen expresarse en unidades de g/cm . Así, la densidad del agua líquida en condiciones ambientales es prácticamente 1 g/cm , es decir, un gramo de agua ocupa un volumen de un centímetro cúbico. La densidad del oro es 19.3 g/cm , entonces, un centímetro cúbico de oro pesa 19.3 g. Desde luego, los materiales menos densos son los gases y los más densos los sólidos.

La densidad relativa es un cociente entre densidades, que por lo tanto es adimensional, es decir, no tiene unidades (se cancelan al dividir); con lo anterior, la densidad relativa (rR) de una sustancia respecto al Hidrógeno sería:

Donde representa la densidad del Hidrógeno.

Según Cannizzaro:

El procedimiento para obtener el peso atómico sería el siguiente: primero se determina el peso molecular para varios compuestos que contengan al mismo elemento; por ejemplo, si se desea obtener el peso atómico para el Carbono se puede medir la densidad para distintas sustancias que contengan Carbono que podrían ser el Metano, el Etano y el Acetileno, y dividir cada una de estas entre la densidad del Hidrógeno. Al multiplicar este resultado por 2 se obtienen los pesos moleculares de cada uno de los compuestos.

En segundo lugar, se efectúa un análisis químico de los compuestos y se obtiene la composición porcentual del Carbono (la sustancia de interés en nuestro ejemplo), con lo que se puede obtener el peso del elemento en el compuesto.

Por último, se obtiene el máximo común divisor para estos pesos y este resultado es el peso atómico del elemento. La razón de obtener el máximo común divisor es que en la molécula de cada compuesto puede haber un número diferente de átomos del elemento de interés.

En la tabla 1 se presenta el ejemplo citado.

Compuesto

Fórmula

Peso Molecular

Porcentaje de Carbono

Peso de Carbono

Metano

CH4

8

16

75

12

Etano

C2H6

15

30

80

24

Acetileno

C2H2

13

26

92.3

24

MCD: 12*

*MCD (peso atómico del Carbono) = 12

Antoíne Lavoisier


Antoíne Lavoisier: Tendría que pasar un siglo desde que Robert Boyle publicara El químico escéptico, antes de que la química adquiriera el lenguaje y los conceptos que necesitaba para transformarse en una ciencia respetable. Muchos científicos capaces ayudaron con su trabajo a esa transformación, pero hay uno que destaca sobre los demás. Se llamaba Antoine Laurent Lavoisier, y no es exagerado llamarlo, como hacen algunas personas, «el Newton de la química».

Lavoisier nació en París el 26 de agosto de 1743. Su padre era un abogado acomodado. Sus primeros pasos se dirigieron al mundo del derecho, e incluso obtuvo las calificaciones necesarias para practicar la abogacía, pero, como resultado de escuchar unas conferencias del astrónomo Lacaille, desarrolló un entusiasmo por la ciencia. Su primer interés se centró en la geología y realizó un trabajo loable en ese campo, pero pronto se dedicó a la química, que se convirtió en la pasión de su vida. En 1766, cuando sólo tenía veintitrés años, fue recompensado con la Medalla de Oro de la Academia Francesa de Ciencias por un ensayo sobre la mejor forma de iluminar una gran ciudad.

A diferencia de otros científicos de su tiempo —Cavendish, por ejemplo—, Lavoisier no era un tímido investigador de laboratorio, sino que llevó una vida pública muy ocupada y fue precisamente esa implicación en los asuntos públicos lo que provocaría su caída. Cuando tenía veinticinco años, en 1768, invirtió una gran suma de dinero en la Ferme Générale, una operación privada para recaudar impuestos alentada por el gobierno francés. Tres años después, se casó con la hija, de catorce años, de uno de los ejecutivos de la Ferme. Fue un matrimonio concertado, pero durante muchos años resultó feliz y productivo. Su esposa, Anne-Marie, era tan inteligente como hermosa y, en sus primeros años juntos, nunca fueron tan felices como cuando trabajaban en el laboratorio. Con el paso de los años, y con su marido pasando demasiado tiempo ausente debido a los negocios, Anne-Marie encontró consuelo en los brazos de uno de sus amigos; no obstante, siguieron manteniendo una relación cordial.

La intención de Lavoisier al invertir en la Ferme, era conseguir unos ingresos fiables de los que poder vivir mientras proseguía con sus investigaciones científicas. En este aspecto, tuvo éxito. Los ingresos, derivados principalmente de los impuestos que pagaban los pobres, fueron enormes y le permitieron construir un excelente laboratorio privado —posiblemente el mejor del mundo—, que se convirtió en un lugar de encuentro tanto para los principales científicos franceses como para las celebridades que visitaban el país,

Benjamin Franklin y Thomas Jefferson, por ejemplo. En este sentido, Lavoisíer fue capaz de estar al tanto de las especulaciones y los descubrimientos de los principales científicos del momento. En cuanto se enteraba de una nueva idea o de un experimento interesante, Anne-Marie y él se embarcaban en nuevas investigaciones propias. No obstante, no siempre fue lo bastante rápido en reconocer el trabajo de otros o la contribución que hicieron los demás a sus descubrimientos, y esto lo condujo a amargas disputas con sus compañeros, que creían que sus trabajos no recibían un apropiado reconocimiento.

COMIENZOS DEL DECUBRIMIENTO



Fueron los antiguos griegos que comenzaron a interesarse sobre la estructura del mundo y sobre como estaba formado estas perguntas nos remontan a el filosofo
Desde la antigüedad, los hombres se han preguntado de qué están hechas las cosas. El primero del que tenemos noticias fue un pensador griego, Tales de Mileto, quien en el siglo VII antes de Cristo, afirmó que todo estaba constituido a partir de agua, que enrareciéndose o solidificándose formaba todas las sustancias conocidas. Con posterioridad, otros pensadores griegos supusieron que la sustancia primigenia era otra. Así, Anaxímenes, en al siglo VI a. C. creía que era el aire y Heráclito el fuego.
En el siglo V, Empédocles reunió las teorías de sus predecesores y propuso no una, sino cuatro sustancias primordiales, los cuatro elementos: Aire, agua, tierra y fuego. La unión de estos cuatro elementos, en distinta proporción, daba lugar a la vasta variedad de sustancias distintas que se presentan en la naturaleza. Aristoteles, añadió a estos cuatro elementos un quinto: el quinto elemento, el éter o quintaesencia, que formaba las estrellas, mientras que los otros cuatro formaban las sustancias terrestres.
Las conquistas árabes del siglo VII y VIII pùsieron en contacto a éste pueblo con las ideas alquimistas, que adoptaron y expandieron por el mundo, y cuando Europa, tras la caída del imperio romano cayó en la incultura, fueron los árabes, gracias a sus conquistas en España e Italia, los que difundieron en ella la cultura clásica. El más importante alquimista árabe fue Yabir (también conocido como Geber) funcionario de Harún al-Raschid (el califa de Las mil y una noches) y de su visir Jafar (el conocido malvado de la película de Disney). Geber añadó dos nuevos elementos a la lista: el mercurio y el azufre. La mezcla de ambos, en distintas proporciones, originaba todos los metales. Fueron los árabes los que llamaron a la piedra filosofal al-iksir y de ahí deriva la palabra elixir.
Aunque los esfuerzos de los alquimistas eran vanos, su trabajo no lo fue. Descubrieron el antimonio, el bismuto, el zinc, los ácidos fuertes, las bases o álcalis (palabra que también deriva del árabe), y cientos de compuestos químicos. El último gran alquimista, en el siglo XVI, therophratus, natural de suiza, introdujo un nuevo elemento, la sal.


Robert Boyle, en el siglo XVII, desechó todas las ideas de los elementos alquímicos y definió los elementos químicos como aquellas sustancias que no podían ser descompuestas en otras más simples. Fue la primera definición moderna y válida de elemento y el nacimiento de una nueva ciencia: La Química.

Durante los siglos siguientes, los químicos, olvidados ya de las ideas alquimistas y aplicando el método científico, descubrieron nuevos e importantes principios químicos, las leyes que gobiernan las transformaciones químicas y sus principios fundamentales. Al mismo tiempo, se descubrían nuevos elementos químicos.

Robert Boyle, en el siglo XVII, desechó todas las ideas de los elementos alquímicos y definió los elementos químicos como aquellas sustancias que no podían ser descompuestas en otras más simples. Fue la primera definición moderna y válida de elemento y el nacimiento de una nueva ciencia: La Química.

Durante los siglos siguientes, los químicos, olvidados ya de las ideas alquimistas y aplicando el método científico, descubrieron nuevos e importantes principios químicos, las leyes que gobiernan las transformaciones químicas y sus principios fundamentales. Al mismo tiempo, se descubrían nuevos elementos químicos.


DEMOCRITO DE ADBERA: nació en el año 470 a.c llamado el filosofo risueño. leucipo maestro de democirto habia intuido que esa escison tiene un limite; democrito hizo suya esta idea y anuncio finamnete su idea la cual era que cualquier sustancia podia dividirse. el trozo mas pequeño o particula de cualquier calse de sustancia era indivisible y a esa particula minima la llamo atomo , que en griego quiere decir ( indivicible). segun democrito el universo estaba constituida por esas particulas pequeñas e indivisibles. En el universo no habia otra cosa que particulas y espacios vacios; en ellos La mayoría de los filósofos griegos se rieron de Demócrito. ¿Cómo iba a existir algo que fuera indivisible? Cualquier partícula, o bien ocupaba espacio, o no lo ocupaba. En el primer caso tenía que dejarse escindir, y cada una de las nuevas partículas ocuparía menos espacio que la original. Y en el segundo caso, si era indivisible, no podía ocupar espacio, por lo cual no era nada; y las sustancias ¿cómo podían estar hechas de la nada?.En cualquier caso, dictaminaron los filósofos, la idea del átomos era absurda. No es extraño que las gentes miraran a Demócrito de reojo y pensaran que estaba loco. Ni siquiera juzgaron conveniente confeccionar, muchos ejemplares de sus escritos. Demócrito escribió más de setenta obras; ninguna se conserva.